Picos de Europa, (1 año y 3 meses).

Es verano, temporada de rutas. Iria con sus 15 meses, ya puede andar…, un poco. Es hora de que conozca el Urriellu, el Picu. En esta ocasión subiremos, la madre, el padre, la tía, el abuelo, y la protagonista de esta historia…

La tía Ana es nueva en el mundo del montañismo, y la verdad es que ha dado el Do de Pecho. Ignacio, el abuelo, duro donde los haya, aguanta lo que le echen. También es un poco duro de mollera, no se puede tener todo…

Al resto de los integrantes de esta excursión ya nos conocéis, Laura, la madre todo poderosa, capaz de cargar con 50 kilos, y que siempre dirá, ¡No sin mi hija!, y Luis Mansilla Mountain Leader, el padre, mula de carga.

Y como no, Iria. Recordad leer nuestras recomendaciones en las claves para vuestras rutas de senderismo, en el menú lateral izquierdo de la página principal.

LA EXCURSIÓN

13 de Agosto de 2017:

Llevamos unos días en Gijón, donde vive el abuelo de Iria, y al final por fin, nos hemos decidido para hacer la excursión.

El inicio de la excursión, “el puente de la Jaya”.

Ritmo suave, pese a la insistencia del abuelo que no se puede estar quieto. Es lo que tiene ser un animal sin paciencia. Más rápido hubiéramos roto a Ana, que no está acostumbrada a andar tanto. Unos 1.500 metros de desnivel. Iria muy a gusto en su mochila bebé, un éxito.  El inicio de la ruta es el puente de la Jaya, que atraviesa el río Cares. Cruzmaos Bulnes, donde comimos nuestra comida, y de allí por la ruta de la majada de Camburero. La media ladera del final, como una hora antes de llegar al refugio Vega de Urriellu hay que lucharla, dejando a nuestra izquierda el Jou Lluengo.

La canal del Tejju

Tras alguna trepada, se llega a la base de este picacho que ya habéis visto en la foto anterior. Una mola calcárea que no deja indeferente a nadie con sus 500 metros de pura verticalidad. Una pared que cualquier escalador que se precie, ha de hacer, y que un par de meses antes ya nos hizo retroceder a mí y mi compañero de cordada mientras intentábamos escalar la vía Rabadá Navarro.

¿Qué decir de esta pradera?¿Hay algún lugar mejor para ver corretear a tus bebés? Yo sinceramente, creo que no.

El buen ambiente reina en esta zona. Nosotros plantamos la tienda en uno de los muchos vivacs que hay.

14 de Agosto de 2017:

Aquí siempre se duerme muy bien. Al día siguiente nos esperaban unos 700 metros de desnivel positivo hasta la cima del pico Santa Ana, de unos 2.600 m. Para ello debíamos atravesar varios “Jous”, como el Jou sin tierra. Pero la predicción decía que había posibilidad de tormenta, ligera, pero existente, y con bebés no hay que jugársela. A las 14:00 nos daríamos la vuelta estuviéramos donde estuviéramos.

Y el tiempo pasó…, y nosotros llegamos a unos 2.300 metros de altura. a mitad de camino vamos…, así que nos paramos, comimos y recogimos el chiringo. Iria en mis hombros siempre es feliz, pero recordad que en el momento que quiera bajar hay que bajarla a que corretee (excepto si las circunstancias exigen no bajarla, por falta de tiempo, mal clima, o lo que sea), eso sí, deberéis encontrar un sitio para parar cuanto antes, antes de que se enfaden más vuestros hijos, y acaben asimilando el montar en la mochila con ser un fastidio. Evitad eso.

La tía Ana, con el pico “Santa Ana” a sus espaldas.

De vuelta nos encontramos con el abuelo testarudo…, que quería subir hasta arriba. Hizo caso omiso de nuestras indicaciones y tiró para adelante. Le esperamos en las tiendas. Bajó sano y salvo, ya que como era menester, no cayeron ni 5 rayos, ni 6 truenos.

Una cena, una cervecita con unos chavales muy majos en la puerta del refugio y a la cama.

15 de Agosto de 2017:

Y volvimos con una niebla que no se veía más de 5 metros. Mola. Se le pone la capota a la mochila del bebé y tirando millas. Iria durmiendo, como no…, y nosotros empapados. No hace falta que diga que en terrenos resbaladizo, deberemos extremar las precauciones con nuestro bebé.

Volvimos por el camino que va a Collado Pandébano, para hacer una ruta circular más bonita y amena. Es un descenso más seguro por este lado (es la ruta normal al Urriellu) que por donde subimos.

Con dolor en los pies. Ignacio con dolor en los riñones, ya que se dio un costalazo con un resbalón (no lleva bastones), llegamos con más gloria que pena de vuelta al coche en Puente Poncebos.

Y de allí a Arenas de Cabrales, donde por 13 € nos comimos un cachopo cada uno que vaya tela…, todo un regalo de nuestra madre tierra, y que debemos estar agradecidos al mundo, a Papa sol y a mamá tierra por regalarnos estas cosas…

Sin duda, la ascensión a la base del Naranjo de Bulnes es una actividad muy recomendable para hacer con vuestros hijos. Si no tenéis claro el dormir en tienda de campaña, siempre podéis dormir en el refugio (no olvidéis reservar), o volver de nuevo a los coches haciendo la ruta en el día.

…Poco a poco el Urriellu desapareció en la niebla, despidiéndose de nosotros hasta más ver…

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